I solo me busca cuando está muy caliente,
cuando no, puede ser una buena amiga
pero la tengo que buscar yo.
Me encanta su conversación,
es ocurrente,
cariñosa,
a veces dura,
a veces incluso desagradable.
Cuando me llamó
no me tuve que esforzar para saber lo que quería.
Solo dijo
¿quedamos?
y quedamos.
I no admite demoras,
cuando nos vemos todo en ella es lujuria.
Se desnuda como una bailarina de striptease
y se afana en quitarme los pantalones
y mordisquear mi polla
por encima de mis calzoncillos.
Le encanta sentir como se hincha
mientras refriega su húmedo coño contra mi rodilla.
Intento comerme su coño
pero me detiene y me dice
que no, que todavía tiene un poco de regla
pero que no puede más
que quiere que la folle.
Se la meto lentamente
sintiendo como su orificio vaginal
se abre
con cierta resistencia
por la falta de caricias previas.
Me gusta esta sensación
de sentir la resistencia de su vagina
mientras hundo mi polla en su cuerpo
y sentir como se contrae ligeramente de dolor
y al mismo tiempo
me empuja con sus manos hacia adentro.
Entonces me dejo llevar,
a I le gusta marcar el ritmo,
sólo soy un instrumento entre sus brazos,
un consolador de cuerpo entero
que I se saca y se mete a placer
hasta llegar a un orgasmo salvaje.
Sentirme un objeto sexual
que maneja a su antojo
me erotiza
de tal modo que me corro al instante.
Me gusta mirar a I
mientras se relaja,
con su mirada perdida en el infinito
y como se vuelve de pronto
volviendo de otro mundo
con una dulzura inédita
y me dice mirándome a la cara
¿Ha estado bien, verdad?
Otraelena — 23-09-2006 11:27:00
disgresor — 25-09-2006 20:24:59
najwa — 26-09-2006 23:16:25
disgresor — 27-09-2006 00:56:22
TERESA — 28-09-2006 10:27:09
disgresor — 28-09-2006 19:34:02