Arrastro mis dedos por tu espalda
pidiendo permiso para entrar en tu morada.
La marca de cada una de tus vertebras
forman el sutil aldabón con el que llamo a tu puerta.
Abandonas la contemplación de la savana y
vuelves tu cara sonriente
y, con esa mezcla de ingenuidad y atrevimiento
que tanto me confunde
y que tanto me excita,
me haces un gesto imperceptible
(acompáñame)
que mi alma sin voluntad
acata
mientras que mi cuerpo dominado por el deseo
se estremece.
Andas lentamente por el pasillo,
tus caderas me ordenan
(un abrazo)
y mis brazos se adelanta bajo tu camiseta,
rodeando tus pechos sublimes,
que lujuriosamente amaso con mis dedos
mientras mi polla, a duras penas,
consigue liberarse de la opresión
de tu rítmico trasero.
Al traspasar el umbral del dormitorio
te desnudas de mis brazos,
te sientas en el borde de la cama
y liberas con gesto solidario
mi polla de su asfixiante cárcel textil.
Juegas con su punta
moviéndola, traviesa, con tu lengua
y riéndote
a cada nueva oleada de sangre que la eleva.
Vuelves tus ojos hacia arriba
con una nueva mirada
(fóllame)
Te tiendes bocaabajo en la cama
ofreciéndome el lujurioso espectáculo del pelo derramado por tu espalda,
elevando tus esplendorosas nalgas
hasta hacerme bien patente
el ansioso agujero de tu coño.
Mi polla, ardiente y dolorida,
busca el único consuelo posible
hundiéndose desesperada entre tus ingles,
mientras mi boca
te atrapa por el dorso de tu cuello.
(como justamente el león hace con la gacela,
en ese mismo momento, en el documental de la 2).
missflower — 18-05-2006 22:40:48
disgresor — 19-05-2006 00:09:55
Otraelena — 19-05-2006 12:03:53
najwa — 19-05-2006 13:13:49
elena — 19-05-2006 20:18:13
disgresor — 19-05-2006 22:00:33
Otraelena — 20-05-2006 00:54:04
elena — 20-05-2006 01:56:42
luces — 21-05-2006 18:00:26
disgresor — 22-05-2006 19:56:43
luces — 22-05-2006 20:08:16
disgresor — 23-05-2006 00:41:50