Acógeme ahora,
entrégate en la orilla
bajo la mirada de la luna.
No apartes tu vista de mi rostro
cuando te posea y
absorbe el almizcle de mi cuerpo
mientras me derramo entre tus piernas.
Acógeme de nuevo
ahora,
siente el ardor de mi cuerpo
que marca tu piel con su fuego
en el que deseas arder.
Acógeme mientras
devoro la dulce ambrosía
de tus recónditos huecos.
Así, al ritmo de las olas
con esa cadencia sublime que te conduce
a la dulce muerte producida
por el rayo
que recorre tu espalda.
Amándote sin un atisbo de cordura,
danzando al son de tu corazón desbocado.
Haciendo coro a tus gemidos
podrás oir el ronco sonido de mi deseo
mientras me tomas dentro de ti.
noemi — 21-03-2006 02:38:28
luces — 28-03-2006 08:06:39
disgresor — 29-03-2006 00:03:40
Azul — 29-03-2006 20:20:19